Mírame,que fuerte soy. Me resbala si follas o fallas. Si estudias o prefieres trabajártelas. Si odias los domingos o si vas hablando mal por ahí de mí. Si eres victoria o fracaso. Si te sigue faltando cerebro o si te sigue sobrando de ahí abajo. No me han quedado cicatrices de aquel momento, ni refugios, ni paisajes,ni canciones que recordar. He vuelto a nacer y he vuelto atrás. Ahora soy imbencible, imperfecta, sincera y rápida. Vuelvo a las andadas, que maravilla, joder, quien me lo diría.
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jueves, 29 de diciembre de 2011
jueves, 22 de diciembre de 2011
gracias por estar ahí siempre.
Si son ellas, las que me diga que sonría a pesar de todo, las que me dicen tira para adelante las que me defienden me protegen, me cuidan, son ellas las personas mas importan de mi vida;
viernes, 16 de diciembre de 2011
Como pongas en mis manos escrito en un papel mi futuro te lo quemo.
lunes, 5 de diciembre de 2011
Pues sí.
Desde pequeña me han enseñado muchas cosas. Que hay que llamar antes de entrar, utilizar hasta la saciedad el “por favor” y el “gracias”, ser puntual, saludar siempre al entrar en un sitio. Ser ordenada, cuidar lo de los demás incluso mejor que lo mío y saber estar. Educación de la que se han encargado mis padres, mis abuelos, mi familia. Dudo que alguna vez les haya decepcionado. De mis amigos he aprendido otras tantas cosas: que es mejor pedir perdón que pedir permiso, que una colleja a tiempo elimina tonterías, que una risa tras una mirada puede decir todo, que no hay que ser experta en adelantar acontecimientos, pero que es mejor prevenir que curar. Que un enfado se cura con un rato rodeado de amigos, que un viernes cualquiera puede convertirse en el desfase del siglo y que un desayuno especial es una reunión con amigos, precisamente. Que soy fácilmente convencible para salir aun estando en pijama, que las sesiones de fotos pueden convertirse en lo más divertido del día y que el disimulo no es algo compatible con ellas. Muchas veces quiero volver a esos momentos. Tengo que decir que la vida, en general, me ha enseñado que de los errores se aprende. Que caer está permitido, pero levantarse es obligatorio. Que sólo fracasa quien no lo intenta. Que amigos de verdad se cuentan con los dedos de una mano, que si te rindes ya estás vencido y que siempre decepciona quien menos te lo esperas. Que las malas rachas siempre pasan, que tu vida no es gris, es del color del que tú la quieras pintar. Que hay días en los que te crees una desgraciada y momentos en los que consideras que no puedes estar mejor. También he aprendido que hay que dejar irse a las personas para extrañarlas y que no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes. Que un beso no significa nada sin no hay interés, y que de nada sirve el interés si no hay beso. Que ser precavido no es ser cobarde y que la llamada a la tranquilidad en un momento de histerismo puede dar lugar más que a la calma al desasosiego. Que los sueños, sueños son, y que me encantaría poder guardarlos para poder verlos en DVD. Que para superar los miedos hay que enfrentarlos y que un “yo nunca” puede dar lugar a un “eso me pasa por abrir la boca”. Que la humildad es la clave del éxito y la amabilidad quien lo mantiene vivo. Que el silencio puede hacerse lo más incómodo del mundo provocando una inquietante sensación de misterio, o ser el momento cumbre de la conversación al no haber nada que decir. Que siempre suena la canción en el momento más oportuno y que las casualidades no existen. Que todo está conectado, que nada es producto del azar y que hay que empezar a superarse desde ya, que el destino es cruel
MA; (L)
Mi mejor amiga, mi hermana, psicóloga, mi conciencia, mi terapeuta, a veces mi maestra, y no la cambio por nada.
Qué aunque tengas a alguien ahí siempre para apoyarte, ayudarte y sacarte una sonrisa, te sientes sola. No sabes por qué te sientes así por mucho que lo pienses, ¿es por tus amigos?, ¿es por ese niño?.. Quién sabe. La verdad es que a mí ahora mismo me gustaría poder sacar de nuevo esa sonrisa que yo tenía siempre en la cara, me gustaría hacer reír a mis amigos como siempre hacía, y poder reírnos recordando los mejores momentos del verano, pero a mí ya no me sale tan fácilmente esa sonrisa.. No se me ocurren cosas para hacer reír a la gente.. Y no tengo ganas de recordar los buenos momentos porque siempre se me vienen a la cabeza los malos.. Aquellos días y aquellas en las que lo he pasado tan mal pensando en esa persona, en la persona que más he querido en la vida. Cada lágrima que cae de mis ojos es una pequeña parte de mi tristeza y de lo que de verdad siento por dentro. He intentado que no se me note, pero he llegado a un punto en el que es imposible ocultar lo que siento.. A veces, si no llega a ser por ellos, no sería capaz de reírme, de divertirme, de hacer lo que mejor se nos da… Pero ahora mismo ni ÉL podría hacerme feliz. Hay días en los que no se si es mejor contárselo todo a mis amigos o simplemente esperar a que el tiempo ponga las cosas en su sitio.. A lo mejor estoy así por mi inseguridad, o por las dudas que tengo de vez en cuando en la cabeza. Pero ¿por qué siempre me pasa eso? No se, pero siempre es la misma historia, cuando llego al punto de querer tanto a esa persona, siempre llegan las dudas.. Son dudas pasajeras, que igual que vienen, se van. Pero así día tras día hasta que no puedes más y se lo cuentas a tus personas de confianza esperando una respuesta que te ayude. Esas personas te ayudan o te intentan ayudar y casi siempre lo consiguen, pero esta vez no es así. Porque cada cosa que veo, que escucho, que siento.. me recuerda esos malos momentos que pasé. Ahora que por fin creí que era feliz me equivoqué. Espero que esto sea una mala racha, sin más. Puede que haya gente que piense que no tengo por qué estar así, porque tengo a alguien que me quiere, a alguien que me ayuda, a alguien que me hace feliz.. Pero es un sentimiento que no se puede evitar, que cuando llega a lo más profundo de tu corazón permanece ahí toda la vida aunque a veces se esconda entre sentimientos felices, pero siempre, SIEMPRE acaba apareciendo de nuevo. Puede que esté madurando, si es así quiero seguir siendo siempre una niña, la niña que he sido siempre, la niña que se reía sin parar, la niña que siempre estaba feliz y nunca lloraba por esa persona. Porque tirar todos estos años de felicidad para mí es una tontería.
Que ni lo soy, ni lo intento.
No soy perfecta, ni me gustaría serlo. Soy de esas personas que cantan al bajar del coche sin importar quien me escucha. De las que llegan a rayarse por simples cosas, que si te pones bien a mirar no son casi nada. Me como el coco demasiado, diría yo. Soy de las que bailan a toda ostia por la calle con sus amigas. Yo también soy de las que cuando un toro coje a un torero, se alegra, aunque también sea una persona como tú y como yo. Cuando hay que pensar en una herramienta y un color, yo también pienso martillo rojo. No soy diferente, pero tampoco soy igual. Simplemente, soy a mi manera y a quien no le guste que no mire ;)
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